No podía llorar
no debía llorar
La garganta me empezaba a doler
la nariz me picaba
lo ojos se me entrecerraban
y no podía relajarme
todo me dolía
estaba rígida de angustia
me sentía impotente
el primer movimiento que sentí fue el temblor de las manos
el temblor llego a las piernas
la cabeza me empezó a doler cada vez mas
ya no escuchaba nada de alrededor
solo quería huir
pero huir de que
no había nada
la muerte no te persigue
solo te alcanza
cuando llega a ti te abraza para no soltarte jamas
aun siendo consciente de ello seguía queriendo escapar
tragué saliva
suspiré
sacudí la cabeza
levante los brazos abiertos
y con una sonrisa le dije: bienvenida
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